sábado, 11 de enero de 2014

Un perceptrón

La literatura, aún con toda la eficacia que ha perdido en la batalla con los medios masivos, es una poderosa máquina que procesa percepciones o fabrica perceptos, un
perceptrón que permitiría analizar el modo en que una sociedad, en un momento
determinado, se imagina a sí misma. Lo que la literatura percibe (se trate de la literatura que llamamos Kafka, o Borges, o Cortázar) no es tanto un estado de las cosas (hipótesis realista) sino un estado de la imaginación. Si todavía se lee, si todavía existen consumos culturales tan esotéricos como los libros es precisamente porque en los libros se busca, además del placer, algo del orden del saber: saber cómo se imagina el mundo, cuáles son los deseos que pueden registrarse, qué esperanzas se sostienen y qué causas se pierden.




Daniel Link