Domingo 12 de julio de 2015 | Publicado en edición impresa
Nota de tapa/2
Crónica de su tiempo y metafísica de la innovación
Por Daniel Gigena | LA NACIONSEGUIR
De una manera menos visible que otras producciones literarias actuales -y en parte debido a la escasa visibilidad que se le concede al género-, la ciencia ficción escrita en la Argentina es un género que resiste y que adquiere nuevas resonancias mientras la ciencia y la tecnología transforman el mundo, además de nuestra manera de percibirlo. No sólo en el formato del libro impreso sino también en congresos académicos, revistas y fanzines, encuentros de lectores con autores e ilustradores, páginas web. "Pequeñas cofradías", como las llama el escritor y docente Gonzalo Santos, autor de la novela El nudo celta de la calle Bioy Casares.
"Hay varios grupos dispersos que hacen tertulias, en ocasiones entregan premios, tienen sus revistas -comenta Santos-. Algunos, por ejemplo, pretenden refritar esas tramas pulps y románticas con doncellas raptadas y mutantes interplanetarios de diez ojos; otros aspiran, como los escritores de lo que se llamó New Wave (Aldiss, Ballard, Disch), a construir una ciencia ficción más elaborada desde el punto de vista estilístico, en general con resultados poco satisfactorios. Tal vez lo más interesante de la actualidad son los libros de ciencia ficción «dura» que han ido apareciendo, relatos muy fundamentados desde el punto de vista científico y que para la tradición argentina del género representan una novedad. Pienso en Siccus, de Miguel Hoyuelos, y lo que escribe el nieto del viejo Breccia, Mariano Buscaglia, sin el más mínimo autobombo, con una treintena de seudónimos diferentes."
Otro joven narrador, Esteban Prado, autor de la flamante novela Ana, la niña austral, donde la ciencia ficción se entrecruza con el terror, la literatura fantástica y la historia de amor, deja entrever que en el género se debaten tensiones entre fuerzas sociales. "Detrás de protocolos, simuladores, congresos y testeos, detrás de la ciencia, está el capital, pero en algún lugar también está el fantasma de ciencia ficción, que se multiplica y nos interpela a través de la literatura, el cine y la televisión. Los científicos son mi estereotipo de lo que sería un constructor de «futuro» -opina-. Si los científicos son constructores de futuro, los escritores estaríamos en algún punto cerca de los matemáticos, constructores al cuadrado y en abstracto. Mi intervención en el género es tangencial y heterodoxa, sin embargo la novela no pudo haber sido concebida sin la ciencia ficción. Su atmósfera está cruzada por la ciencia, el poder y la fantasía."
Sobre el estatuto de la ciencia ficción, Nicolás Mavrakis, narrador, ensayista y autor de El recurso humano (una novela que enfoca las relaciones de la ciencia ficción con los avances en el campo de la informática), sostiene que la ciencia ficción es el género sobre el que recae la pregunta por el sentido de la innovación tecnológica, una pregunta que, según él, la ciencia y sus especialistas ya no consideran que sea necesario responder ni explicar.
"Asociada a la expansión del capital en todas sus formas, la ciencia probablemente no tiene tiempo que perder contestando inquietudes metafísicas -dice Mavrakis-. La ciencia ficción no vuelve porque no se había ido; por el contrario, intensifica una vez más su pregunta habitual: ¿en qué transforma la tecnología y la ciencia a nuestra imaginación? ¿Cómo esas alteraciones en la imaginación influyen en nuestro mundo? Lo que me interesa es cómo la tecnología digital altera la forma en que las personas se imaginan a sí mismas y entre sí al momento de establecer relaciones y eso es algo que la ciencia no responde porque no le interesa. Ellos crean la máquina, inventan Facebook, lo comercializan, lo masifican, pero avanzan sin detenerse a responder qué cambios han producido con sus inventos en la subjetividad".
TRADICIONES SECRETAS
Canales emblemáticos de difusión de la ciencia ficción local han sido las revistas. Desde las míticas El Péndulo y Más Allá, dirigidas respectivamente por Marcial Souto y Héctor G. Oesterheld, hasta Axxon, Próxima y Sinergia, las publicaciones de ciencia ficción, con cuentos, historietas, ensayos e investigaciones, crearon una comunidad de lectores fieles al mismo tiempo que intentaron establecer una delimitación de un género en cierto modo permeable, ya que es uno de los más sensibles a los cambios históricos.
Ante el avance de la tecnología y la ciencia aplicada, muchos relatos de ciencia ficción hoy resultan previsibles o, como se suele afirmar, "anticipatorios". En 2014 se sumó a esas publicaciones el blog de la Federación Argentina de Ciencia Ficción, presidida por Héctor R. Pessina (editor de revistas, traductor y especialista en la materia) y que, con la colaboración de Buscaglia y Christian Vallini Lawson, reúne artículos, entrevistas, rescates e información útil para investigadores y lectores.
Laura Ponce, editora de Ediciones Ayarmanot, sello dedicado exclusivamente a la difusión de la ciencia ficción escrita en español, comenta: "Creo que la mejor ciencia ficción es crónica de su tiempo. Aunque hable de otros planetas, aliens o robots, es una herramienta única para cuestionar el presente. Habla de nuestra sociedad, de nuestros temores o deseos, y su verdadero tema es la naturaleza humana. La ciencia ficción latinoamericana y la rioplatense tienen características e identidad propias, fruto de nuestras formas culturales, nuestra tradición literaria y el modo en que imaginamos el futuro".
¿Cómo describir ese modo? Para figurarlo, Ponce recomienda de su catálogo a Néstor Toledo (Umbral y océano y otros cuentos), Chinchiya P. Arrakena (Tatuajes en espejo), Teresa P. Mira (Diez variaciones sobre el amor) y Mario Daniel Martín (Piratas genéticos), pero también a otros escritores que experimentan con el género, como Hernán Vanoli (Varadero y Habana maravillosa), Martín Felipe Castagnet (Los cuerpos del verano) o Marcelo Carnero (La boca seca), autores de una ciencia ficción de límites más borrosos. Con sus "ficciones mestizas", Daniel Diez, Roque Larraquy, Gilda Manso, Yamila Begné, Sebastián Robles, Pablo Martínez Burkett y Carlos Godoy, entre muchos otros escritores en actividad, agregan dimensiones políticas, afectivas o poéticas al género.
A veces los críticos, pero también las editoriales con sus planes de reediciones y de antologías para públicos juveniles, suelen acudir a los mismos nombres de autores consagrados para configurar un panorama nacional del género: Marcelo Cohen, Angélica Gorodischer, Ana María Shua, Carlos Gardini, Elvio Gandolfo. Más atrás en el tiempo, en un consabido viaje al pasado, Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga y los omnipresentes Cortázar, Borges y Bioy Casares comandan un canon a fuerza de repetición y criterios más bien elásticos. Alfredo Grassi, Adolfo Pérez Zelaschi (en septiembre se cumplen diez años de la muerte de este autor bonaerense), Lisardo Alonso, Luis María Albamonte, Ernesto Bayma, Eduardo J. Carletti continúan en el olvido.
"Pero no sólo ellos -agrega Santos-. La mayor parte de quienes publicaban en los años 50, 60, 70 u 80 son completos desconocidos tanto para la crítica como para los académicos. Creo que tenemos una gran deuda con esos escritores. No es que no exista la ciencia ficción argentina, como decía Elvio Gandolfo, lo que ocurre es que nadie parece estar dispuesto a arremangarse y realizar excavaciones arqueológicas."
MÁS LIBRE IMAGINACIÓN QUE FUTUROS OSCUROS
Por Armando Capalbo. Para La Nación
Un apresurado panorama de la ciencia ficción literaria anglófona del presente muestrada cuenta de una paradójica moderación en el tratamiento de mundos o realidades inverosímiles, pero sí de una renovada galería de seres de la imaginación, de una extraña convivencia con la híper y la nanotecnología, de encuentros o convergencias interdimensionales y de la inexorable condición inestable de lo físico humano, a partir de la figuras remozadas del mutante, el cyborg y el clon.
Por su lado, lo fantástico y lo alucinatorio se dan la mano para orquestar contracaras de la normativa tradicional del género, buscando casi trastornar lo proyectualmente concebible y acariciar lo indefinible. Lo postmórfico, lo ultratecnológico y lo transdimensional postulan una metafísica de lo recóndito, un universo donde lo plausible gratifica mucho más a la libre imaginación que a los anticipos de un futuro oscuro de sojuzgamiento de libertades individuales, a la manera de la ya añosa serie posapocalíptica.
Ray Bradbury, Isaac Asimov, Arthur Clarke, Frank Herbert, Philip Dick, Harlan Ellison o Richard Matheson son hoy más monstruos sagrados que referentes para quienes actualmente escriben y publican.
Revisando textos de autores como Richard Morgan, Robert Charles Wilson, Greg Bear, Neal Stephenson, e incluyendo a quienes sólo incursionan como David Mitchell o Michael Chabon, se comprueba una tibia nueva etapa respecto de sagas de fines del pasado siglo XX como The Night's Dawn, de Peter F. Hamilton, o Miles Vorkosigan Saga, de Lois McMaster Bujold, pero a la vez un cierto tributo o una sutil continuidad de sólidas ficciones como A Fire Upon the Deep, de Vernor Vinge, Hyperion Cantos, de Dan Simmons, o la ya canónica Neuromante, de William Gibson.
Está intacta la visión escéptica sobre el desarrollo de la civilización contemporánea, tratada ahora desde lo trágico y lo cómico para reflexionar sobre la condición poshumana y su identidad anómica.
Los nuevos escenarios ahistóricos y poscivilizatorios -habiendo olvidado a la distopía y eal ya viejo cyberpunk- encuadran a una entidad que alguna vez fue humana y que se debate entre la propia incertidumbre ontológica, la falacia de lo real y el lento derrumbe de lo culturalmente conocido, jaqueada en un territorio de diversidad y ensueño, insignificante o prescindible en el gran continuum espacio-temporal y caracterizada por el cruce de lo sublime y lo ridículo por seguir creyéndose especie privilegiada.
tomado de http://www.lanacion.com.ar/1808975-cronica-de-su-tiempo-y-metafisica-de-la-innovacion
domingo, 12 de julio de 2015
lunes, 6 de julio de 2015
Especial Renacimiento femenino
SALIÓ PROXIMA 26 - ESPECIAL RENACIMIENTO Emoticono grin
Este número especial realizado íntegramente por mujeres, contiene:
Este número especial realizado íntegramente por mujeres, contiene:
CUENTOS DE:
Teresa P. Mira De Echeverría Rockwell Hopper, Claudia Cortalezzi,Guadalupe Campos, Mau González, María Ibarra, Paula Andrade y Angélica Gorodischer.
Teresa P. Mira De Echeverría Rockwell Hopper, Claudia Cortalezzi,Guadalupe Campos, Mau González, María Ibarra, Paula Andrade y Angélica Gorodischer.
ILUSTRACIONES DE:
Ale Moreno Y. Moreno, Violeta Bournasell, Rocío Celeste Eguía, Fátima Fuentes, Villy Villian, Miriam Begavna y derrewyn
Ale Moreno Y. Moreno, Violeta Bournasell, Rocío Celeste Eguía, Fátima Fuentes, Villy Villian, Miriam Begavna y derrewyn
ARTÍCULO
Heroísmo masculino y femenino, por Paula Irupé Salmoiraghi
Heroísmo masculino y femenino, por Paula Irupé Salmoiraghi
ENTREVISTA
Angélica Gorodischer, por Laura Ponce
Angélica Gorodischer, por Laura Ponce
EVENTO
Pórtico - Encuentro de Ciencia Ficción, por Chinchiya P. Chinchiya Arrakena
Pórtico - Encuentro de Ciencia Ficción, por Chinchiya P. Chinchiya Arrakena
sábado, 27 de junio de 2015
viernes, 26 de junio de 2015
sábado, 13 de junio de 2015
sábado, 30 de mayo de 2015
Tank Girl
El integral de Tank Girl’
mayo 18, 2015 2:00 pm por: Rocío Rincón Categoría: Cómics, Destacado, Reseñas de Cómics A+ /A-
Nacida en el 88 de las manos y las mentes de los británicos Jamie Hewlett y Alan Martin, entre fanzines y música rock, Tank Girl es uno de los personajes más influyentes del cómic alternativo de los 90 (y sí, soy consciente que hablar de cómic alternativo en los 90 es casi una redundancia). Hoy reseñamos ‘El integral de Tank Girl’, la apuesta de Norma por recoger los orígenes del transgresor personaje.

Tank Girl, con su cabeza rapada y una cerveza en la mano, se convertiría pronto en un símbolo de lo soez, lo divertido, lo inesperado y lo alternativo. Esta chica ruda que conducía el tanque que le daba nombre y salía con un canguro, simbolizó un personaje de lucha. En el prólogo de esta edición integral, sus creadores aseguran que se volcaron en que Tank Girl no se afiliara a ninguna causa en concreto. Sin embargo, su figura sigue estando asociada con varios movimientos de protesta y con el riot grrrl.
En un futuro post-apocalíptico en Australia, Tank Girl vive en un tanque, junto con su novio, el canguro Booga. Entre sus amigos está el aborigen Stevie (un exnovio), sus amigas Jet Girl y Sub Girl (que viven en un avión y un submarino, respectivamente) y sus malhablados peluches y muñecos (como Camp Koala o el Señor Precoz). Las tramas (si a veces se les puede llamar así) que desarrollaron Hewlett y Martin iban desde lo aparentemente cotidiano (viajar a la campiña inglesa a visitar a los abuelos, conseguir cerveza para una fiesta) hasta lo más descabellado (matar a un montón de cazadores de recompensas, encontrar la Fuente de la Juventud o conseguir que el pacífico Booga se cuele entre los mejores boxeadores de Australia), a menudo sin prestar demasiada atención a la física, las consecuencias o olvidando la dirección de una historia a medio número. De tanto en tanto, en medio del caos aparente de conversaciones sobre genitales, cerveza y misiles usados como forma de ataque, encontramos retazos de normalidad, confesiones sorprendentemente melancólicas e incluso un episodio que hoy puede parecer manido (el personaje en un centro para pacientes mentales) pero que muestra un intento de definir la normalidad en una época en la que el cómic todavía se censuraba. En estas historias a menudo los creadores se insertan en la historia, hayuna crítica constante y muy aguda tanto de la creación como de la recepción del cómicy mucha experimentación a nivel de historia (parodias, homenajes, historias sin una dirección clara que se convertían en lúcidas reflexiones).
Leyendo estos números por primera vez, creo que quizás el potencial agresivo, provocador, macarra y punki de ‘Tank Girl’ como serie no ha envejecido del todo bien. Ya cuando fueron publicadas, las historias de Tank Girl estaban cargados de referencias culturales (musicales, políticas y particulares de las culturas británica y australiana) que se nos escapaban. Hay uncariño especial por la cultura popular, numerosísimas referencias musicales, un “consejo de moda” bajo los créditos a guionista y dibujante, una parodia de ‘Starsky y Hutch’, una portada del ‘Time Out’ y una historia narrada como si Jack Kerouac hubiera encontrado a Tank Girl en la carretera.
Sin embargo, si bien a nivel de trama la serie quizás decae en ocasiones y cuesta relacionarse con los personajes hasta casi las últimas historias, a nivel gráfico las historias de Tank Girl siguen siendo impresionantes. En este tomo se aprecia especialmente la evolución del arte de Jamie Hewlett, desde los diseños descarnados a color de los primeros números (de entintado cargado, cercano al estilo fanzinero) al estilo más caricaturesco que luego adoptaría para diseñar, entre otros, los personajes del grupo Gorillaz. Combina el blanco y negro con episodios a color, con fondos hechos en collage, homenajes constantes al arte del cine, las carátulas de discos y el merchandising de la época.
Norma ha publicado esta contundente edición de ‘El integral de Tank Girl’ con 352 páginas y tapa dura con sobrecubierta por un precio muy decente (34,95 €). La traducción está hecha por Ernest Riera, uno de los traductores de cómic alternativo más experimentados, puesto que ha trabajado con algunos de los grandes títulos: ‘The Sandman’, ‘V de Vendetta’ o ‘Ex Machina’. El papel de ‘El integral de Tank Girl’ es grueso, hay ojo por el detalle (aunque una página de ’Tank Girl’ contenga muchísima información, entre bocadillos, letras de canciones, nombres en camisetas y etiquetas de cerveza y no siempre todo haya sido traducido) y mucho material extra.
‘El integral de Tank Girl’ no contiene toda la historia del personaje. Tras la adaptación de la serie en forma de película (un experimento fallido), Hewlett se dedicó a otros proyectos y Martin trabajó con otros dibujantes en historias más largas y mini-historias [aunque recientemente, os comunicábamos la noticia de la vuelta a Hewlett a este personaje, con la serie titulada ‘21st century Tank Girl’.] Sin embargo, este integral recopila con cariño los tres números de Hewlett y Martin, además de entrevistas, portada, imágenes de merchandising, un guion perdido, arte no usado, diseños para la película e ilustraciones originales. Las notas y aclaraciones de los creadores ayudan a poner en perspectiva una serie que ahora resulta difícil de comprender, pero que sigue teniendo cierto encanto salvaje.
domingo, 10 de mayo de 2015
Mujeres CF alucinadas
ALEGRÍA! Emoticono grin
La antología "Alucinadas", ciencia ficción escrita por mujeres, ha sido nominada al Premio Ignotus como mejor antología.
Las mujeres SÍ escriben ciencia ficción en español!
Esta antología es la selección de más de 200 cuentos, de más de 100 autoras de todo el mundo. Editada por Cristina Jurado y María Leticia Lara Palomino, para el sello Palabaristas (digital) y muy pronto publicada por editorial Sportula (en papel), la antología está disponible a través de Lektu, la plataforma de venta online de e-books sin DRM.
La antología "Alucinadas", ciencia ficción escrita por mujeres, ha sido nominada al Premio Ignotus como mejor antología.
Las mujeres SÍ escriben ciencia ficción en español!
Esta antología es la selección de más de 200 cuentos, de más de 100 autoras de todo el mundo. Editada por Cristina Jurado y María Leticia Lara Palomino, para el sello Palabaristas (digital) y muy pronto publicada por editorial Sportula (en papel), la antología está disponible a través de Lektu, la plataforma de venta online de e-books sin DRM.
Para descargar el ebook
https://lektu.com/l/palabaristas/alucinadas/1081
Prólogo de Ann VanderMeer
Introducción de Cristina Jurado
Relatos
1. Teresa P. Mira de Echeverría Rockwell Hopper – La Tepsícore
2. Felicidad Martínez Herreros – La plaga
3. Laura Ponce – La tormenta
4. Yolanda Espiñeira – El método Schiwoll
5. Nieves Delgado – Casas Rojas
6. Lola Robles Moreno – Mares que cambian
7. Sofia Rhei – Techt
8. Layla Martinez – Bienvenidos a Croatoan
9. Marian Womack – Black Isle
10. Carme Torras – Memoria de equipo
11. Angélica Gorodischer – A la luz de la casta luna electrónica
Portada de Ana Díaz de Artkanna.
https://lektu.com/l/palabaristas/alucinadas/1081
Prólogo de Ann VanderMeer
Introducción de Cristina Jurado
Relatos
1. Teresa P. Mira de Echeverría Rockwell Hopper – La Tepsícore
2. Felicidad Martínez Herreros – La plaga
3. Laura Ponce – La tormenta
4. Yolanda Espiñeira – El método Schiwoll
5. Nieves Delgado – Casas Rojas
6. Lola Robles Moreno – Mares que cambian
7. Sofia Rhei – Techt
8. Layla Martinez – Bienvenidos a Croatoan
9. Marian Womack – Black Isle
10. Carme Torras – Memoria de equipo
11. Angélica Gorodischer – A la luz de la casta luna electrónica
Portada de Ana Díaz de Artkanna.
sábado, 2 de mayo de 2015
Zombis argentinos
MAYO 22. JORNADA DE FANTASMAS Y ZOMBIS ARGENTINOS: LITERATURA, HISTORIETA Y CINE DEL SIGLO XXI
"Resurrección", Gisela Aguilar
Viernes, 22 de mayo entre 15:00 y 20:30
Museo Casa de Ricardo Rojas
Charcas 2837, C1425AAA Buenos Aires
Organizada por el proyecto UBACyT “Figuraciones del miedo: cuerpos y fantasmas de la literatura argentina”. Director: Pablo Ansolabehere. Coordinación general: Sandra Gasparini
15. Palabras de apertura: P. Ansolabehere-S. Gasparini
15. 15. Cine y literatura (proyección de fragmentos y debate). Emiliano Jelicié y Demián Rugna. Coord. Patricio Fontana
16.15. Lecturas de narrativa de tema zombi y comentarios: Fernando Figueras, Leandro Ávalos Blacha, Lorena Iglesias. Coord. Lucía De Leone
17.15 Mesa sobre literatura y zombis. Leandro Ávalos Blacha, Matías Pailos, José María Marcos. Coord. Ezequiel De Rosso
18.30. Lecturas de narrativa sobre fantasmas y comentarios. José M. Marcos, Pablo Besarón, Hernán Bergara-Sandra Gasparini, Alejandra Zina. Coord. Marcos Seifert
19. 30. Historieta sobre zombis y fantasmas. Jorge Lucas, Claudio Ramírez, Luciano Saracino. Coord. Hernán Bergara.
20. 30. Cierre zombi-fantasmal
Exhibición de pinturas de Gisela Aguilar
ver en https://www.facebook.com/events/101987356802111/
"Resurrección", Gisela Aguilar
Viernes, 22 de mayo entre 15:00 y 20:30
Museo Casa de Ricardo Rojas
Charcas 2837, C1425AAA Buenos Aires
Organizada por el proyecto UBACyT “Figuraciones del miedo: cuerpos y fantasmas de la literatura argentina”. Director: Pablo Ansolabehere. Coordinación general: Sandra Gasparini
15. Palabras de apertura: P. Ansolabehere-S. Gasparini
15. 15. Cine y literatura (proyección de fragmentos y debate). Emiliano Jelicié y Demián Rugna. Coord. Patricio Fontana
16.15. Lecturas de narrativa de tema zombi y comentarios: Fernando Figueras, Leandro Ávalos Blacha, Lorena Iglesias. Coord. Lucía De Leone
17.15 Mesa sobre literatura y zombis. Leandro Ávalos Blacha, Matías Pailos, José María Marcos. Coord. Ezequiel De Rosso
18.30. Lecturas de narrativa sobre fantasmas y comentarios. José M. Marcos, Pablo Besarón, Hernán Bergara-Sandra Gasparini, Alejandra Zina. Coord. Marcos Seifert
19. 30. Historieta sobre zombis y fantasmas. Jorge Lucas, Claudio Ramírez, Luciano Saracino. Coord. Hernán Bergara.
20. 30. Cierre zombi-fantasmal
Exhibición de pinturas de Gisela Aguilar
ver en https://www.facebook.com/events/101987356802111/
martes, 28 de abril de 2015
El planeta es una estación de servicio
Marcelo Díaz - Un lenguaje en movimiento
Foto: Nadina Marquisio
El
cometa
Una ambulancia cruzó la esquina.
Es la única estrella en el cielo
antes de que se interrumpa
la continuidad de cada cosa.
Me lo dijo el ojo convencido del enfermo
que apuntaba desde la ventanilla.
La memoria reducida
a un agónico instante de lucidez
y algunos que realizan
el mismo ejercicio de rotación
sobre el manto de lo real
como si nada hubiese pasado.
Poética
Una mano construye un hogar de luz
en galaxias cercanas
y abre las puertas de la tierra
con la respiración.
Por un minuto creo
que la poesía es un anillo de cenizas
alrededor
de transbordadores espaciales.
La
estación
Por un instante el planeta
es una estación de servicio.
Me hablaron sobre su núcleo,
un corazón incandescente y amarillo
como la capa de Flash Gordon.
El auto necesita un cambio de aceite
pero no nos detenemos.
Cruzamos el campo
igual al disco de Led Zeppelin.
Pienso en una película de ciencia ficción:
en el horizonte las naves espaciales
relampaguean distantes.
Osa
mayor
Con el anillo de Linterna Verde
dibujo una balanza en la Vía Láctea.
En el centro están las enanas blancas
y su calendario intacto.
Cómo hablar de los fósiles del tiempo,
más reales que las hojas
del árbol de la eternidad, si todavía
cargamos
con un lenguaje en movimiento
como una flecha sin dirección.
La materia agoniza y se desprende
de la galaxia como un cartón mojado.
El espíritu de superhéroe
lo perdí hace años
el día en que mataron a Superman.
Osa
menor
El eje terrestre se detiene.
Es inédito. Olvidamos que la luz
es sombra carbonizada
y que la radiación la multiplicará
como los panes.
Más tarde o más temprano
los nombres de las constelaciones
repoblarán los espacios celestes,
donde el único método que nos define
consiste en habitar la ausencia
con la ausencia.
Marcelo Daniel Díaz nació en 1981. Vive en Río Cuarto (cba). Es profesor
y licenciado en letras egresado de la Universidad Nacional de esa
ciudad, colabora con la cátedra "Análisis del discurso". Participó en
la antología “Es lo que hay”. Ese mismo año publicó el libro de poemas
“La sombrilla de Wittgenstein” y un conjunto de relatos que se llamó
“Los límites de Tlön” (Ambos premiados en el concurso provincial de
editorial cartografías). En 2010 participó de las residencias literarias
del Centro de Arte Contemporáneo de Córdoba a cargo de Silvio Mattoni,
María Teresa Andruetto y Alejo Carbonell. El año pasado publicó el libro
de poemas “Newton y yo” con editorial Nudista. Y hace unos meses
publicó el texto de lingüística “La palabra y la acción: la máquina de
enunciación K” con el sello de EDUVIM.
sábado, 18 de abril de 2015
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